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Dos Pilares para el Cambio

Paulino Martinez Vara © 2002

México requiere cambios, mas que estructurales, requiere un cambio en las competencias fundamentales de los mexicanos, a través de las cuales nos relacionamos, coordinamos acciones y realizamos acuerdos y transacciones, cuando esto ocurra, las estructuras cambiarán y se adecuarán en consecuencia.


La pobreza, la gran y creciente brecha entre los pobres y los ricos; la corrupción, la venta de los servicios por parte de los servidores públicos, el pago y cobro entre los infractores y las autoridades que detentan el estado de derecho como propiedad privada, los aviadores, tanto los que no laboran como los miméticos; la delincuencia social, comercial, jurídica, política y económica; los presupuestos absorbidos por la estructuras burocráticas, la evasión en el pago de impuestos, la simulación en el cumplimiento de las obligaciones ciudadanas, las estructuras gubernamentales, económicas y políticas inadecuadas para el desarrollo nacional, la violación recurrente de los derechos en el seno de las instituciones públicas y privadas… Todo esto, son consecuencias de “algo” que tenemos que encontrar, derrumbar y construir un nuevo “algo”, desde el cual tengamos un desarrollo familiar, social, escolar, comercial, económico, jurídico y político que cumpla con al menos,  Los Derechos Humanos y los Derechos de los Niños y Mujeres declarados por las Naciones Unidas y de los cuales somos signatarios como País.

Disiento de aquellos que opinan que el problema fundamental han sido los modelos económicos por los que ha transitado México o el sistema de gobierno, de estado o las instituciones educativas o políticas o el modelo empresarial o el sistema nacional corrupto. Todo esto es consecuencia de ese “algo” que ha evolucionado hasta casi la perfección, desde cual somos actores individuales y, si acaso existimos como tales, actores familiares, sociales, educativos, comerciales, económicos, políticos o jurídicos.

Ese “algo” tiene dos grandes vertientes; una de ellas la aprendemos en el seno de nuestro hogar, la familia y en la sociedad; en la convivencia con nuestros padres, hermanos y amigos; lo aprendemos y lo vivimos continua y recurrentemente, hasta que lo hacemos eje constitutivo de nuestro ser y después no lo observamos siquiera. A esta vertiente, le llamaré la mentira y el engaño. A la otra vertiente, ligada por demás con la primera, es el modelo educativo, el cual tiene supuestos fundamentales, inexistentes en nuestra comunidad de aprendices, lo que trae como consecuencia que perdamos el objetivo del aprendizaje y de la enseñanza y realicemos prácticas que no hacen sentido ni para el que aprende ni para el que enseña, produciendo competencias, la mayoría de ellas, inútiles.

La mezcla de la mentira y el engaño con el modelo educativo es explosiva y causa de la nación que somos.

La mentira y el engaño

La interacción, entre los seres humanos, a través de la mentira y el engaño resulta en relaciones dolorosas (al menos para una de las partes) que recurrentemente reconstituimos mediante la mentira y el engaño. Interactuamos tanto a través de la mentira y el engaño que alabamos a quien es capaz de mentir y engañar mejor, lo terrible es, como decimos, en el fondo sabemos que nos mienten o engañan, pero creemos, porque tenemos necesidad de creer (esta es la más terrible falacia, el autoengaño). El que miente y engaña establece una relación asimétrica, el más poderoso siempre daña más y al poderoso no se le miente ni engaña.

Una sociedad que opera a través de la mentira y el engaño realiza transacciones y establece relaciones efímeras entre y con los miembros de su comunidad, pero no genera tejido social porque no hay vínculos[1] que unan los diferentes intereses individuales y le den un sentido colectivo. Además, por mentir y engañar recurrentemente, modificamos la nomenclatura en consistencia con la mentira y el engaño, a grado tal que llamamos exitoso: al ladrón, al especulador, al que se enriquece a través del engaño, al que plagia, al que ilícitamente adquiere mejor posición laboral, social; al…

Llamamos chingón, buenazo, la pura neta,… al que expresa la mejor mentira con la aparente convicción de veracidad, al que convence con un nuevo engaño a los engañados, al que infringe el estado de derecho y lo arregla con una “mordida” o con un “charolazo” falso o verdadero, al que seduce con la mentira, al que siempre tiene “un recurso” para no hacer fila, al que no estudia y siempre tiene la forma de obtener una buena calificación, al que vende lo inservible como si fuese útil, al que utiliza los recursos públicos como propios, al que tiene a la vez hasta tres trabajos de tiempo completo en instituciones públicas, al que mal improvisa y muestra como factible lo que mal improvisó, al que se dedica a plagiar las ideas de otros y las expresa como propias, al que siempre culpa a otros para ocultar su incompetencia, al…

Llamamos matados, nerds,… al que aprende y estudia, al que cumple, al que va a clases, al que no copia, al que diseña y realiza sus diseños, al que trabaja,…de tanto discriminamos socialmente y explotarlos, realmente los matamos, no son ni serán exitosos porque las reglas del juego, son otras, son las de la mentira  y el engaño.

Llamamos pendejos, a los que no violentan el estado de derecho, a los que cumplen con las normas, a los que no mienten ni engañan, a los que saben y son explotados y plagiados por sus compañeros o jefes, a los que siguen las instancias y las normas para realizar sus tareas, a los que designan con adecuación en el lenguaje,… hasta que los volvemos realmente pendejos.

Cosificar es también un cambio de nomenclatura, al referirse a los efectos como causas o entes vivos. El peso subió, el peso bajó, la economía está mal, las relaciones empeoran, la delincuencia se incrementa, las instituciones y estructuras fallan; son responsables,…

Con la colaboración de ustedes complementaríamos la lista de las expresiones sociales con significados contradictorios. Esta es la neta de la neta.

Observemos que esta lista de expresiones sociales no es producto de la inocencia de los individuos o de su ignorancia, todo lo contrario, define las reglas del juego familiar, social, escolar, económico, comercial, jurídico y político que vivimos, define el marco y los recursos para las transacciones cotidianas que realizamos, la forma y sentido para relacionarnos con los amigos, los compañeros, la pareja, los hijos, los empleados, el estado, el gobierno, los gobernantes y los ciudadanos,  en sí, define al ser Mexicano.

Son tan claras las reglas para generar las reglas de los juegos sociales, escolares, económicos, jurídicos, políticos, financieros, comerciales, laborales, familiares, personales, filiales, conyugales,… que enseñamos a nuestros hijos a mentir y engañar, pero con estilo y, por ende, también les enseñamos a aceptar que les mientan y les engañen y lo “soporten” dignamente. La mentira y el engaño se constituyen como el principal recurso para la interacción humana, cualquiera que esta sea, cuando nos afecta y es interés de la comunidad, le llamamos corrupción, pero esta corrupción cubre muchas más acciones que las de interés común y tiene un costo oculto que es mayor a los 23,000 millones de pesos reportados por Transparencia Internacional. Además, tiene un costo intangible que incide directamente en nuestra calidad de vida, por supuesto, para empeorarla. Otro costo que desconocemos, es la corrupción en grande, la que no ocurre entre los ciudadanos ordinarios y las “autoridades” sino la que ocurre entre los “empresarios” y:

a)      los gobernantes,

b)      los secretarios, subsecretarios y directores,

c)      los legisladores, y

d)      los directivos de las instituciones (públicas, y privadas),

Esta es corrupción con grandes costos (grandes quiere decir mucho más que 23,000 millones de pesos anuales, del orden del 9% del producto interno bruto, más de 50 mil millones de dólares americanos anuales). Las consecuencias de esta corrupción nos afectan a todos los mexicanos, porque el negocio que genera para los empresarios y las “grandes autoridades” ocurre a costa del resto de la población y de su medio ambiente. Se trafica con información privilegiada, con bienes nacionales, se hacen transacciones en la compra-venta de permisos ilícitos, se paga y cobra por transgredir leyes y normatividad o se paga y cobra por apresurar “diligencias”… Durante tantos años se han empleado estos métodos, que los han degenerado al grado que las “grandes autoridades” lo consideran un patrimonio personal y los empresarios, como un proceso expedito o necesario.

Bajo este esquema de relaciones y transacciones, lo único estable (con dinámicas propias) son las pandillas y las mafias, otros tipos de acuerdos sociales no tiene sentido en la mentira y el engaño. El corporativismo como manifestación familiar, laboral, comercial, social y política; y la adulación, “fidelidad” y efectividad en las “tranzas” como competencias de los miembros, a falta de recursos naturales, el resto de la población se hace cargo de los costos y de la productividad

La tragedia que tenemos que interrumpir, quebrar, es el círculo vicioso del aprendizaje del mentir y engañar; es trágico porque ahora sabemos que nos mienten y nos engañan y engañamos y mentimos haciendo creer a los otros que les creemos; quienes a su vez, saben que les mentimos y les engañamos, finalmente, nos mentimos y nos engañamos a nosotros mismos.

Juguemos un momento,  cada vez que se presente una mentira o un engaño, se “congela” el individuo y el fenómeno en que ocurra, imagine todo lo que se “congela” de golpe, para empezar, la publicidad con los productos asociados a ella, el sistema de gobierno, el sistema educativo, el comercio, la familia, los amigos, los novios, los amantes, los cónyuges, el mercado, la bolsa, los policías, la banca, los talleres mecánicos, el sistema judicial,… Imagine qué ocurriría con las “llamadas telefónicas”, qué harían los líderes, de repente México con sus mexicanos, “congelados”. Calcule en que tiempo se “congelará”  México y sus mexicanos, los que la libren, morirán de frío. Ese tiempo que calculó, es la duración per capita en que no mentimos o engañamos.

Hay dos preguntas que considero fundamentales que respondamos

1.       ¿Queremos cambiar?

2.       ¿Cómo le hacemos para cambiar?

Si la primer respuesta es no, la segunda pregunta no tiene sentido, pero si la primer respuesta es sí, en qué lío nos hemos metido. Supongamos que queremos cambiar, queremos erradicar a la mentira y al engaño como el principal recurso para nuestras relaciones y transacciones.

¿Qué hacemos, quién toma la “batuta”, quién empieza, a quién le creemos?

El inicio no es “visible” porque el sistema ha evolucionado en su complejidad y, por lo tanto, requerimos de acciones paralelas que lo desarticulen y se manifieste la funcionalidad del sistema subyacente. Estas acciones serán realizadas, por personas, de las entidades que provoquen cambios conversacionales, transaccionales y estructurales en los individuos y organizaciones; y lo principal, con efecto multiplicativo[2]. Las entidades que propongo son:

1.       Padres,

2.       Profesores,

3.       Directivos y mandos medios,

4.       Gobernantes,

5.       Secretarios, subsecretarios y directores, y

6.       Legisladores.

Antes de proponer las líneas de acción para los miembros de estas entidades, veamos por qué mentimos y para qué mentimos:

Mentimos porque[3]:

1.       Aprendimos a mentir y que se vale mentir impunemente, de: nuestros padres, familiares, amigos y sociedad.

2.       Cambiamos la nomenclatura y con ello articulamos estrategias ilícitas y ventajosas en los ámbitos: familiar, laboral, social, escolar, comercial, económico, jurídico y/o político.

3.       Quedamos bien para mantener la “relación” familiar, social, escolar, laboral o política.

4.       Creemos y admiramos más al que simula que al que sabe, como consecuencia de nuestra ignorancia.

5.       Ignoramos nuestra ignorancia, por soberbia.

6.       Expeditamos procesos, acuerdos y diligencias que son entorpecidos u ofertados a propósito o por mal diseño.

7.       Tenemos inseguridad familiar, social, ciudadana, comercial, laboral, económica, jurídica y/o política.

Mentimos para:

8.       Posicionarnos hegemónica e ilícitamente en los ámbitos familiar, escolar, social, laboral, comercial, económico, jurídico y/o político.

9.       Contrahacer la identidad pública, de nosotros o de otras personas, a nuestra conveniencia.

10.   Conseguir un objetivo, contrario a los otros.

11.   Disminuir  o diferir las consecuencias por nuestra incompetencia e incumplimiento de obligaciones, leyes, normas o promesas (implícitas o explícitas).

12.   Transgredir leyes, normas, procesos o acuerdos, para nuestro provecho.

13.   Apresurar o cancelar, trámites, procesos, procedimientos.

Supongamos que la lista anterior es exhaustiva, los incisos (1) y (3) tienen que ver con la interacción (familiar, social, laboral, escolar, comercial, económica, jurídica o política) a través de la mentira y el engaño; los incisos (2), (8), (9) y (10) con la pertenencia y formación de “Pandillas y Mafias”; los incisos (4) y (5) con ignorancia y competencias; el (6) y (13) con flujo de transacciones y diligencias; el (7) con inseguridad y el (11) y (12) con estado de derecho y cumplimiento de normas y especificaciones, así tenemos:

1.       Interacción

2.       Pandillas y Mafias

3.       Conocimientos y competencias

4.       Flujo de Transacciones y Diligencias.

5.       Seguridad

6.       Cumplimiento (Estado de Derecho, Normas, Procesos y Acuerdos)

Estas son las seis grandes líneas de acción que propongo trabajen los miembros de las entidades.

1. Interacción

Interactuar sin mentir o engañar (con especial énfasis en los ámbitos: familiar, social, laboral, escolar, comercial, económico, jurídico y político) con tolerancia cero y consecuencias. Se incluye la “recuperación de la nomenclatura”.

2. Pandillas y Mafias

Eliminar a las “Pandillas y Mafias” como sistema hegemónico y de articulación (familiar, social, laboral, escolar, comercial, económico, jurídico y político).

3. Conocimiento y Competencias

Desarticular a los que simulan (al solicitarles evidencias)

Implantar un Sistema Educativo efectivo para los mexicanos, que comprenda un Modelo de Aprendizaje adecuado a nuestra configuración neuronal.

Operar un programa nacional de educación para adultos, con base al Modelo de Aprendizaje anterior, para “reprocesar” a quienes lo requieran en la adquisición de conocimientos y desarrollo de competencias, en los ámbitos relevantes a su quehacer cotidiano.

4. Flujo de Transacciones y Diligencias

Expeditar procesos oficiales, legales, jurídicos, servicios de estado y de gobierno y de la iniciativa privada, con sanción de pago por el costo en caso de demora.

Eliminar al cliente como actor del servicio que ofrecen las organizaciones, instituciones o empresas.

Castigar severamente a quien pague y a quien reciba en pago “mordidas” por servicios o transgresiones a la ley, normas, acuerdos o procedimientos, en caso de que se simule para amedrentar o retardar, que la institución, dependencia o empresa resarza el daño ocasionado.

5. Seguridad

Cumplir con las declaraciones de los Los Derechos Humanos y los Derechos de los Niños y Mujeres.

Cumplir los derechos y deberes de los miembros que integran las estructuras familiares, sociales y ciudadanas, definir y ejecutar las sanciones en caso de incumplimiento.

Articular un programa y sólo uno, de mejor alimentación, salud, vivienda y educación, con especial énfasis en los “grupos marginados”.

Acordar o regular a la industria refresquera, dulcera y de “alimentos chatarra” para que complementen sus productos y para que produzcan sucedáneos nutritivos y a menores precios, con especial énfasis para los grupos con alto nivel de marginalidad.

Reorientar los programas y subsidios sociales en acciones de mayor impacto social, dependiendo de las circunstancias y del entorno de los asistidos.

Disminuir al mínimo la carga burocrática en los programas sociales.

Incorporar a los ancianos sin una fuente de ingresos y a los niños “de la calle” a un sistema de seguridad social, en el cual el estado se haga cargo de ellos.

Proveer de la infraestructura básica a todas las comunidades (agua potable, drenaje, electrificación, pavimentación e instalaciones deportivas)

Equipar las calles de las colonias de bajos ingresos y comunidades rurales para la práctica del deporte.

Regular los programas de construcción de vivienda social para que los márgenes de utilidad sean menores y las viviendas, mejores y más funcionales.

Gestionar y legislar para que las tasas de interés social  no comprometan la vida activa de los prestatarios y las viviendas sean funcionales, al menos, hasta la muerte de los dueños.

Mejorar el ingreso de las zonas rurales.

Transformar los programas de desarrollo regional de zonas rurales, en programas de incorporación de las zonas rurales a una economía de escala y de mercado, a través de fusión de los agentes económicos familia y empresa, como sociedades cooperativas.

Eliminar los sistemas de intermediación comercial de productos agropecuarios, a través de servicios B-B[4] y B-C[5] (concertar un acuerdo nacional entre productores y detallistas para incrementar el precio a los productores y disminuir el precio a los consumidores, concertar un acuerdo, de cuotas proporcionales, para transferir los productos agropecuarios al precio de producción más transportación, a las comunidades con altos índices de marginalidad)

Acordar con la iniciativa privada un programa para inversión con bajo retorno, en áreas rurales con altos índices de marginalidad, para incrementar la oferta de empleo y su incorporación al mercado.

Desarrollar las micro y mini empresas.

Gestionar la transformación de las micro y mini empresas, en empresas con economía de escala a través de esquemas de asociación, por rama de actividad económica, y con front end’s empresariales para que participen en la economía de mercado.

Mejorar la seguridad del empleado y servidores públicos.

Definir el estándar mínimo de vida y con base a ello, definir el salario mínimo.

Instituir un programa de seguridad de por vida en el trabajo, en el que se determinen los deberes y derechos mutuos, del empleado y del empleador, y las sanciones correspondientes por incumplimiento.

Gestionar el resarcimiento por daño moral, ocasionado por retardo en trámites o pagos, incumplimiento de promesas, transgresiones al derecho laboral, amenazas ocultas, violación de confidencialidad de información, acoso, registro y divulgación selectiva de información dolosa para el empleado; retención de la documentación probatoria de su desempeño laboral.,…

Asociar el sueldo a la productividad del empleado.

Recuperar los mecanismos de solidaridad social de los trabajadores.

Eliminar el costo, por manejo de cuenta y saldo promedio mínimo, de las tarjetas de débito.

Eliminar de facto las ventanas legales para no crear compromisos laborales con los trabajadores.

Eliminar el oportunismo laboral de los períodos de vigencia de los gobernantes y diputados electos. Que los “servidores públicos, autoridades y representantes del pueblo” puedan hacer carrera de vida como tales.

Pagar a los servidores encargados del orden, seguridad pública, inspección, un sueldo con acuerdo al nivel de vida de la “clase media” y pago vitalicio actualizado a sus dependientes directos en caso de fallecimiento en el cumplimiento de su deber. Elevar las sanciones a encarcelamiento en caso de corrupción.

Salario, personal y equipo de seguridad vitalicios para el Presidente de la República y Gobernadores.

Mejorar las finanzas comunitarias

Gestionar la disminución de las tasas de interés.

Eliminar la retención del interés al momento del préstamo.

Gestionar instancias de préstamo suaves y garantías estatales para la inversión.

Garantizar que los apoyos, préstamos y servicios ocurran cuando se les requiera, en caso contrario resarcir el daño moral.

Mejorar la seguridad ciudadana.

Recuperar los grandes capitales, producto del enriquecimiento ilícito de los servidores públicos y empresarios oportunistas.

Publicar la información de los programas de “rescate” que ejercieron los gobiernos anteriores.

Publicar la información de las diligencias, permisos y transacciones entre el sector gobierno y empresas.

Publicar la información de diligencias, permisos y transacciones entre los servicios públicos y los ciudadanos, sin que afecte la intimidad y seguridad.

Redefinir y aplicar la normatividad y sanciones a las empresas constructoras de la obra pública en términos de funcionalidad, mantenimiento, duración y costo de las obras.

Legislar para que el estado se haga cargo de los costos ocasionados a los ciudadanos por el mal estado de la infraestructura a su cargo o por los servicios que le competan.

Rigor en la aplicación de las sanciones las autoridades que se alíen con los delincuentes.

Eliminar la impunidad a los delincuentes e instrumentar castigos severos a quienes generen inseguridad social.

Realizar un programa de transición, para el cambio estructural del sector gobierno, en el cual se capacite al personal para su pronta reincorporación al trabajo.

Elegir a un ombudsman en cada organización, empresa o comunidad.

Cumplimento

Seguir cabalmente procedimientos y normas.

Incrementar las consecuencias por transgredir, incautando o cobrando los bienes o beneficios más la pena por trasgresión, en proporción mayor al beneficio.

Tipificar como daño moral a terceros, si es el caso que la trasgresión les afecte.

Tipificar como daño moral el incumplimiento de promesas, acuerdos y convenios.

Ahora nos faltan los grandes gestores, con poder de convocatoria, propongo:

·         Gobernantes.

·         Líderes religiosos.

·         Medios

Y que exista un ONG, como la Comisión Nacional de Derechos Humanos, que se haga cargo de arbitrar los conflictos que sucedan durante la etapa del cambio.

Modelo Educativo

Por Modelo Educativo me refiero a las componentes y relaciones más generales que articulamos para realizar procesos de aprendizaje a través de un sistema de enseñanza.

En forma genérica, los diferentes modelos educativos que se han practicado en México parten de supuestos fundamentas que no han sido cuestionados y los cuales, mostraré, no son ciertos para México.

Los modelos educativos que se practican y se han practicado en México, son modelos “occidentales”, digo yo, norteños. En apariencia los norteños y los sureños somos semejantes, valgan algunas diferencias en el fenotipo y genotipo. Sin embargo, tenemos una diferencia fundamental no observable en el fenotipo ni en el genotipo, pero sí en lo que llamaré, la estructura cerebral. Bueno, no es para tanto, no afirmo que tengamos cerebros diferentes, si no que tenemos configuraciones cerebrales diferentes.

La modelo educativo de los “norteños” opera bien para la configuración cerebral de los norteños pero no para la configuración del los “sureños”. ¿En qué consiste esa diferencia?

Pensemos en una familia de la clase media del norte y en una de México. Primero, observemos sus casas y empecemos a identificar las diferencias. Los cuchillos, en México encontraremos al menos un cuchillo  con la “punta” chueca por usarlo como destornillador y siempre encontraremos algún “mecateo”; las herramientas estarán guardadas en cajones o en cajas para herramientas y por lo común nunca sabrán donde están cuando las requieran; raras veces su empleará el martillo para clavar, se improvisará otro objeto como herramienta; siempre encontraremos algún “objeto” a medio construir o a medio reparar.

Esto no ocurrirá en el “norte”, las herramientas estarán colocadas en un tablero, en la cochera; cuando construyen “objetos”, lo hacen con acuerdo a un diseño, diagrama y plan; para reparar equipos o instalaciones, utilizan los manuales respectivos y reemplazan las partes que ameriten… no habrá “mecateos”; cuando reparan o construyen, siempre disponen de todo lo que requieran; para los aspectos relevantes, siempre tienen planes y los cumplen. Además, tienen el hábito de la lectura.

Los sábados, las cocheras se transforman en talleres, sitios de construcción, reparación, inventos y futuros negocios.

Estas diferencias son suficientes para ilustrar lo que  intento.

Sin considerar lo que aprenden en la escuela, respondamos a la pregunta ¿qué aprende un niño en el “norte” y qué en el “sur”, que les marca diferencias? Aprenden una forma de ser y una forma de hacer, que obviamente están imbricadas.

Esta respuesta no es suficiente, la diferencia que nos interesa es que en el norte: aprenden una sistematización, procesos y su ejecución. Aprenden que para hacer algo fuera de lo cotidiano, no sólo se imagina, si no se investiga y diseña, se diseña el proceso para su construcción, se planea su construcción y se construye. También aprenden a trabajar con las manos al llevar los diseños a objetos terminados. Aprenden a ir de la “teoría” a la práctica. Aprenden a utilizar manuales para reparar sin hacer mecateos y a utilizar las herramientas adecuadas. Aprenden a trabajar en un taller y disponer de él para su inventiva.

El núcleo de la diferencia no es el  aprendizaje, es lo que ocurre en su cerebro a nivel neuronal, por la recurrencia al vivir la experiencia en su medio en que vive. En su cerebro se producirán módulos asociados a sus competencias y conductas y se producirán conexiones entre los módulos, lo que le permitirá realizar procesos más complejos. Estos módulos no son específicos, si bien reaccionan a las situaciones específicas en las que se formaron, también se utilizan para nuevas situaciones, hasta que adquieren un grado de generalidad que potencia al individuo.

Lo que hace diferente a “norteños” de los mexicanos, es la estructura cerebral. Poseemos estructuras cerebrales diferentes, al menos en las etapas escolares y universitarias. Y los modelos educativos, de origen “norteño” no consideran esta diferencia, porque existe en el marco de su obviedad.

Para un modelo “norteño” de aprendizaje no estamos “equipados” para aprender porque algo nos falta y no es inteligencia, creatividad, imaginación  o “ganas”, nos falta la estructura cerebral para la cual fueron diseñados los modelos educativos “norteños”, entonces no tenemos muchas alternativas, cuando más, el abuso de la memoria, porque no es posible que las relaciones de los módulos se den por sí mismas ni menos que se construyan los módulos para la sistematización, planeación y realización, sin prácticas recurrentes que los propicien.

Sin comparar cuál estructura cerebral es mejor o peor, apunto hacia el hecho que el conocimiento, la ingeniería, la tecnología y nuestras acciones cotidianas están inmersos y regidos en la obviedad de estructuras cerebrales del “norte”. Y lo trágico y maravilloso a la vez, es: que en este momento disponemos de esta posibilidad para elevar la plataforma mínima de vida de nuestra población con altos índices de marginalidad.

¿Cómo le hacemos para crearnos una estructura cerebral que nos permita accionar eficientemente con acuerdo al modelo “norteño”? Operar los procesos de enseñanza + aprendizaje a través de Modelos de Aprendizaje que obvien la construcción de los módulos y su interconexión.

La situación problemática del Sistema Educativo Nacional es más compleja que operar a través de tales modelos. Requiere una reconstrucción total. Requiere hacerse cargo de:

1.       Que sus estudiantes desarrollen las conductas y competencias y adquieran los contenidos que requieren para incorporarse efectivamente al medio productivo y social que competa y a una sociedad mundial.

2.       Que los estudiantes transiten “suavemente” por un continuo curricular a través de los diferentes niveles escolares (básico, medio y superior)

3.       Certificar que sus docentes, programas, modelos de enseñanza aprendizaje, procesos e infraestructura cumplen con las condiciones mínimas de eficiencia.

4.       Diseñar una organización no corruptible para el sistema educativo, que tenga dos atractores con igual poder, el atractor académico docente y el atractor administro.

En esta “reconversión” tenderemos que hacernos cargo de, al menos cuatro modalidades, los sistemas tradicionales de educación básica, media y superior; para: 1) zonas urbanas, y 2)  rurales; la educación para adultos: 3) en las zonas urbanas, y 4) en las zonas rurales. Incluyendo, para cada caso, las conductas, competencias y contenidos que se requieran y potencien el desarrollo personal, comunitario y regional.

Tenemos la posibilidad de realizar un cambio sin precedentes en México, un cambio en el ser que somos, un cambio en nuestras competencias para relacionamos, coordinar acciones, realizar acuerdos y transacciones sin mentir ni engañar, a través de los cuales generaremos tejido social. La posibilidad de un cambio en la efectividad de nuestro sistema educativo para que sea actor de la movilidad social. Estos cambios combinados generarán riqueza y equidad. Tenemos la posibilidad de incorporar a una mejor calidad de vida a la población marginada. Sostengo que no son sólo las acciones directas las que lograrán que nos constituyamos en un País diferente, si no los cambios que incidan en el ser que somos.



[1] Los vínculos a través de la mentira y engaño desaparecen cuando se descubre la mentira o se simula que se creé.

[2] Autómatas celulares.

[3] Por supuesto que esta es mi interpretación propuesta y no detento la “verdad”

[4] Negocio a negocio

[5] Negocio a cliente